El Kauri es un tipo de conífera que solo crece en climas subtropicales de Nueva Zelanda. Hace aproximadamente 50,000 años, al final de la última era glacial, una serie de cataclismos todavía inexplicables derribaron bosques enteros, sumergiéndolos bajo agua y lodo.
Las características particulares del lodo y la completa ausencia de oxígeno permitieron que esta madera desafiara los procesos químicos de descomposición y llegara hasta nuestros días con las mismas características que una madera recién cortada, siendo utilizada para la fabricación de muebles y productos exclusivos.
Tocar un material con esta historia solo puede evocar una gran emoción. Igual que tocar la manija Chelsea, un modelo escultórico nacido de la sensibilidad artística de Jean Nouvel, ahora disponible en esta preciada madera.